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Expertos con perfiles profesionales complementarios y provenientes de diferentes sectores han reflexionado sobre los beneficios que aporta la colaboración entre start-ups y empresas.

La colaboración entre grandes y pequeñas empresas ha hecho que la open innovation sea una estrategia empresarial de impacto en Barcelona. Durante la mesa redonda ‘Big – Small: Colaboración empresarial para innovar’, moderada por la periodista y directora en LLYC Mar Galtés, tres perfiles profesionales complementarios como el de Laura Gil, directora de transformación digital de Damm; Xavier Capellades, emprendedor y CEO de la plataforma fintech Nomo, y Luís Palomero, director Zone2boost, un programa de innovación creado por el consorcio de empresas de CaixaBank, Global Payments y Ingenico, han desgranado como son las dinámicas de trabajo big-small.

Luis Palomero argumentó que uno de los puntos fuertes de la innovación abierta es la relación de dependencia que se establece entre las dos partes y lo provechosa que es. Xavier Capellades ha remarcado que hay un elemento clave para que la innovación abierta sea fructífera: “En la colaboración entre empresa y start-up es muy importante el apoyo del top management”. Desde la visión de gran compañía que ha aportado Laura Gil, considera que hay otro factor que también es fundamental: “Hace falta flexibilidad de la gran compañía para que la gran empresa no termine aplastando a la start-up”.

El cara a cara: La gran corporación y la start-up del mañana

“Es cierto que las empresas buscan talento y que la gente está buscando trabajo. El problema, sin embargo, es que los perfiles no encajan. Han cambiado las necesidades, estamos formados como en el siglo XX y nos tenemos que adaptar al XXI “, ha destacado Helena Torras, emprendedora, inversora y advisor, durante la conferencia ‘El cara a cara: La gran corporación y la start-up del mañana’. Para ella, a día de hoy, la formación debe ser continua, las carreras aportan una base de partida, pero esto no es suficiente para estar vinculados al mercado laboral. “Sabemos que nos falta talento tecnológico, pero se ha de desterrar la idea de que hay que ser programador para trabajar en este entorno”, ha afirmado. “No queremos un sector homogéneo, sino diverso. Por tanto, desde el sector académico se tienen que transmitir todas las utilidades que estos conocimientos pueden aportar a los negocios “, ha dicho Torras.

Desde una óptica diferente lo ha enfocado Anna Gener, presidenta y CEO de Savills Aguirre Newman Barcelona, que ha reconocido que para el mundo corporativo se hace complicada la gestión de un entorno y un mercado tan volátil como el actual. Para abordar los retos actuales ha apuntado a la necesidad que tiene el mundo corporativo de innovar. Y para ello ha expuesto que “el mejor camino pasa por hacer un cambio mucho más profundo y comenzar a colaborar con una start-up. Aportan un talento y unos conocimientos diferentes, y una manera de hacer más ágil, disruptiva y agresiva, con más facilidad de adaptación al cambio “, ha concluido Gener.

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